Uno o Dos Toques

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La Eredivisie es uno de esos torneos que parecen coto cerrados de caza para dos o tres equipos cada año. Por ello, es una alegría para el aficionado la campaña que está firmando el Groningen, ahora mismo a cuatro puntos de la cabeza.

Este pasado fin de semana ganaron por 7-1 al Willem II con un hattrick de Tim Matavz, el esloveno, que parece haber recogido el testigo de goleador al que se le queda pequeño la liga tras la marcha de Luis Suárez. Ya ‘Los Granjeros’ rechazaron una oferta del Napoli de siete millones por él. Seguro que si sigue con este nivel, en verano podrían ingresar más por él.

Lo que dijo De Boer

No se ha hablado mucho de la ‘semana fantástica’ que se ha vivido en Holanda donde Twente y Ajax se jugaban los dos títulos nacionales en una semana.

La final fue la semana pasada y nos mostró las virtudes y defectos de ambos equipos: la defensa discreta de los de Preud’Homme, junto a sus brillantes movimientos en ataque mientras que el nuevo Ajax de De Boer se mostró como un equipo ambicioso y dinámico pero con poca consistencia.

Después de la dramática derrota copera, surgían dudas sobre la madurez de un equipo que había experimentado una mejora sorprendente sobreponiéndose a importantes bajas y tirando de cantera, como lo hemos aprendido desde siempre.

Y el partido ya lo vistéis todos: seguramente el más completo de los ajaccied que dominaron casi al completo todas las facetas que definen un partido, 3-1 y el trigésimo título liguero para el equipo de la capital.

Pero me quedo con un par de conceptos que compartió el entrenador con todos. Habló de, primero, el trabajo psicológico que tuvo que hacer a lo largo de la semana para ‘entonar’ a sus jugadores de cara a una nueva (en la práctica) final ante el equipo que le había volteado un 0-2. 

Después habló del trabajo de campo para mantener un buen ritmo durante todo el partido, algo que, ya no sólo venía por la pasada final, sino por puntos que se fue dejando en partidos que parecían cerrados o que se complicaban por un inicio titubeante.

Me ha gustado que Frank De Boer, casi novato en esto, vea con rapidez las debilidades de su equipo, las corrija ‘justo a tiempo’ y que no tenga reparo en hablar de ellas públicamente (aunque quedara la duda de cómo lo hubiera hecho desde la derrota)

Hicieron los deberes, hoy: PSV

A pesar de haber empatado en su último partido ante el débil VVV Venlo y que, tras su victoria, el Ajax en cabeza ya le haya metido tres puntos de diferencia tras cinco partidos, el PSV entra en la categoría de los equipos a los que me gustará seguir a lo largo de este año tras sus buenas incorporaciones en el verano.

Cierto es que ha tenido alguna baja importante como la de Berg, que vuelve a la Bundesliga, y que incluso hay quien critica que ‘haya dejado escapar’ a dos buenos jugadores como Castaignos o Jansen (que encima potencia al Ajax) pero los refuerzos que ha conseguido invitan a pensar en ellos como no podía ser de otra manera, candidatos al título y como una primera piedra hacia un futuro a medio plazo esperanzador.

Timothy Derijck: El lateral belga debe aportar algo de estabilidad al flanco zurdo y poner la guinda a una trayectoria en la Eredivisie ascendente que debe cristalizar con títulos en un club grande.

Kevin Strootman: Uno de los fichajes del año en Europa, después de brillar en el Utrecht su adaptación al PSV ha sido rápida hasta el punto de convertirse ya en un fijo para la selección nacional. Un interior listo, trabajador y con clase llamado a ser un referente en breve.

Georgino Wijnaldum: Una de las sensaciones de la pasada campaña en el Feyenoord por su movilidad y buena relación con el gol. Polivalencia y recursos para la línea de tres cuartos del equipo de la Phillips

Tim Matavz: Apostar por un nueve curtido en el Groningen es un valor seguro y el esloveno no lo hizo nada mal el año pasado por lo que el paso que es cambiar a ‘Los Granjeros’ por Eindhoven es natural y necesario para su crecimiento. Eso sí, habrá competencia.

Dries Mertens: El atacante belga ha conseguido en cinco partidos siete goles, el año pasados en Utrecht logró diez en treinta y uno. Su adaptación ha sido rápida y el perfil de su juego un acierto por parte de la secretaría técnica blanquirroja. Han dado con la tecla y el jugador ha explotado desde el inicio. Se compenetra bien con Lens y Toivonen. ¿Qué más se puede pedir?

¿Cómo medir la mejor liga del mundo?

Tras la derrota del Chelsea ante el Nápoles, una serie de tweets abordaron mi TL encaminados hacia dos ideas, titulares de impacto, pero que son los que valen para quedarse con una conclusión ‘aún en caliente’. Unos se dirigían hacia un dato importante: desde 1996 no se ven en Champions cuartos de final sin equipos ingleses. La otra vertiente, mucho más sensacionalista es que tras el doble enfrentamiento italo-inglés, el saldo era de 7 a 1 para los equipos de la Serie A por lo que muchos se aventuraron a proclamar que la Serie A era mejor torneo que la Premier.

Todo esto, parecía siniestramente relacionado con un trend topic en España durante la joranda de ayer: #DebateLiga en donde se juntaron distintas opiniones en favor y en contra de la Liga BBVA y, sobre todo, comparándolas con otros torneos como el inglés, el italiano o el alemán.

Es innegable que no eran muchos no los que pensaban que Milan y Nápoles podían ganar a Arsenal y Chelsea, sino los que creían que lo podían hacer con tanta holgura y contundencia hasta el punto de no ser arriesgado comentar que han cerrado sus eliminatorias. Y claro, habiendo visto los partidos, no se puede hablar de otra cosa que no sea una clara superioridad en el juego.

Y por eso, después de una interesante conversación que matuve ayer por twitter, os traslado la pregunta que me hiciero ¿Cómo medir lo bueno de un campeonato?.

Para muchos son los resultados en las competiciones europeas los que sirven de mesura. Otros hablan sobre la igualdad dentro de sus campeonatos locales o, más llanamente, ‘hasta cuando hay varios candidatos al título’. Para mí es complicado afirmar con contundencia que una liga es mejor que otra. Hay torneos como la Bundesliga o la Premier, que a parte de contar con fantásticos equipos, están muy bien organizados y equilibrados en cuanto a factores indirectamente ligados al fútbol. Otros, menos potentes en competiciones europeas como la Eredivisie o la Ligue 1 suelen ofrecer en los últimos años, finales frenéticos con decisiones finales en pocos puntos o últimos partidos.

Luego está Italia. En los ochenta y noventa destino de los mejores jugadores del mundo que llegaba atraídos por grandes sueldos a la par que la repercusión mediática de su desempeño. Después llegó una pequeña depresión cuando otras ligas podían ofrecer salarios equivalentes y luego han ido estallando distintos casos importantes de amaños de partidos. Todo esto quitó lustre a la par que, volvemos al inicio, el auge europeo de otros equipos retiraba a la Serie A el cetro de torneo más importante.

Durante unos años lo guardó España. Para muchos lo sigue haciendo, pero pienso que no es el mejor torneo ‘sólo’ por tener ahora a los mejores jugadores del planeta (y si no están todos, pocos faltan). En estos años se habla de bicefalia, de Liga de dos, aunque no es algo que venga de nuevo. En los últimos veintisiete años Barça y Madrid se han repartido veintitrés títulos ligueros. Algo sólo superado por Escocia y Egipto. ¿Es entonces la variedad de los campeones un seña innegociable de la mejor liga del mundo?

Fuera de la Liga, si agarramos las últimas participaciones de los equipos españoles en competición Europea, por los títulos en los últimos años de Valencia (UEFA en 2004), Atleti (Europa League en 2010), Madrid (Champions en 2000 y 2002) y Barça (Champions en 2006, 2009 y 2011) han habido casos decepcionantes de nuestros equipos siendo eliminados por equipos teóricamente inferiores pero que en una eliminatoria a doble partido han sabido competir mejor.

Con todo esto vengo a decir dos cosas: la primera es que la Liga Española no me parece la mejor del mundo, aunque tenga a los mejores jugadores y presente semanalmente no sólo actuaciones individuales divinas, sino también partidos de ritmo alegre y de variaciones tácticas interesantes. Las grandes diferencias, las actitudes poco competitivas de algunos equipos, las especulaciones de puntos una vez ‘cumplido el objetivo’… no sé, la alejan de mis predilecciones.

Y la segunda es que a pesar de que da gloria y mucho lustre, no puedo aceptar los resultados en competiciones europeas como baremo. ¿Es la liga portuguesa tan potente como para colar tres de cuatro semifinalistas en la Europa League? ¿Cómo explicar que el tercero de la Liga española empatara a cero con el Genk y no fuera mejor que el Bayer Leverkusen?

El fútbol se vive al día, disfrutando de lo que ves y, en ocasiones, recordando (ojo, jamás comparando) otros escenarios y protagonistas. Te puedes entretener haciendo cábalas sobre el futuro, pero jamás te las puedes tomar en serio (siempre y cuando hablemos como aficionados a esto). Y ya está. Tratar de clasificar todo, de reducir a deportistas a meros números para explicar sus virtudes… no me convencerá como ‘método infalible’ en la vida… y eso que me gano la vida haciéndo cuadrar números.