Uno o Dos Toques

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Cinco razones para entender el @ACMilan 4 - @Arsenal 0

Pues sí que han comenzado fuertes los octavos. El Barça ganó con solvencia, pero con un guión diferente al habitual y luego lo de hace un rato en San Siro. Os confieso que, no me preguntéis por qué, veía algo más fuerte al Milan, pero no hasta el punto de pegarle tal repaso al equipo de Wenger, que ahora mismo le están cayendo palos, justos e injustos, por el papelón de su equipo.

Quiero compartir con vosotros, como siempre que veo algún partido ‘especial’ cinco puntos clave para intentear entender el resultado que parece definitivo.

Ibrahimovic, ese falso nueve: Era algo que tenía clarísimo. Si Ibra jugaba, lo iba a hacer como teórico punta, pero iba a aprovechar la tendencia a anticipar de Koscienly y Vermaelen (el rato que estuvo), para sacarlos de la zona y crear un espacio peligroso. Pero es que el sueco no sólo ha trabajado sin balón, sino que ha sido mortal con él. Dio uno Robinho y se inventó un penalty que él mismo ejecutó. Szczesny lo ha dicho muy claro tras el partido: ‘el mejor delantero contra el que he jugado’

Boateng, Robinho y Pato, satelites: Para que el sistema funcionara no sólo se necesitaba que Ibrahimovic firmara un partido tan fantástico como el que hizo, sino que sus acompañantes estuvieran a la altura, y así ha sido. Boateng no sólo aparecía en el medio para dar velocidad a la salida tras recuperación, sino que llegaba con fuerzas a los espacios generados cuando no los creaba él mismo con sus diagonales. Robinho parecía ser quien debía aparecer como nueve. Partía desde una posición escorada pero siempre acababa la jugada por el centro.

Pato entró en los minutos finales para hacer un papel parecido al de Robinho pero partiendo y acabando como nueve. Tuvo un par para haber cerrado la eliminatoria.

Traición de Wenger: Posesión, velocidad y bandas. Tres señas de identidad del Arsenal de Wenger que no se han visto esta noche en gran parte porque el Milan no les ha dejado pero también porque la alineación dispuesta por el galo no invitaba a ello teniendo en cuenta las características del equipo al que se enfrentaba. Sin Chamberlain y con un Walcott desaparecido las pocas posesiones no buscaban el juego natural. También porque cuando el Arsenal tuvo el balón fue con un Milan replegado, tomando aire, para dar los zarpazos finales. No funcionó el centro del campo tocón que propuso el alsaciano.

Poca elaboración: Se enfrentaban dos estilos, el posesión más progresión del Arsenal contra el juego más directo del Milan. Ganaron los segundos por la intensidad que le imprimieron a su juego y, de paso, eliminaban una línea a la hora de defender. Cada balón que recuperaba el Milan llegaba al área rival en no más de tres pases, demasiada velocidad para un repliegue seguro por parte de los gunners. Fueron, además, pocas las jugadas que acabó el Arsenal, facilitando los ataques ‘de calidad’ del Milan.

Futuro: Somos muy de sacar conclusiones definitivas cuando asistimos a un espectáculo como el de esta noche. Se dice que el ciclo Wenger ha finalizado o que Allegri puede marcar una época en el banquillo del Milan. Ni tanto ni tan calvo. Wenger no es sólo un entrenador válido, sino que es un referente en el os últimos veinte años. Pero no puede vivir ni de su pasado glorioso ni de ser un romántico en medio de un fútbol extremadamente competitivo como el que se ve en la Champions. Por contra Allegri presenta un currículum ilusionante como técnico del Milan y ‘le va la marcha’ en los grandes partidos, pero necesita que su equipo ofrezca algo más elaborado de manera más regular.

@BoKrkic carrera y expectativas para el @acmilan

Bojan Krkic a punto de firmar por el Milan y los futboleros posicionándose: un fichaje sorprendente pero acorde con el escenario decadente que se está montando en San Siro, mientras que otros ven en él a una esperanza para una delantera más que huérfana tras las salidas de Ibrahimovic, Cassano e Inzaghi junto a las lesiones de Robinho y ‘Pato’.

Es difícil encontrar a un jugador que con 22 años pueda ser señalado ya como ‘acabado’ por unos y gente que justifique con sus discretos números lo que aún se mantenga fe tras muchas esperanzas depositdas en él en sus primeros partidos en la élite.

En Barcelona encontró un caldo de cultivo fantástico para hacerse un hueco en un equipo grande de capa caída y, sólo al final supimos por qué, la llegada de Guardiola al banquillo supuso el inicio de la mejor época del club de su vida… sin él. Poco protagonismo hasta el punto de salir hacia una aventura tan ilusionante como arriesgada ante la que ha dejado un poso poco definible (7 goles en 37 partidos, uno cada 199 minutos de juego). Una vez más insuficiente para convencer a un nuevo técnico, pero que, de nuevo, le abre la puerta de un gran club donde se encuentra el mismo escenario: un grande en plena transición.

A veces pienso que el gran problema de Bojan tiene que ver con roles y esteriotipos fuertemente arraigados en los entrenadores que ha tenido. Delantero menudo que en los noventa hubiera acompañado a un ariete ha visto como su alma de 9 vive en un cuerpo de segunda punta o de un jugador con menos presencia en el áre de la que necesita. Guardiola lo llevó a la izquierda y Luis Enrique también insistía en sacarlo del área. Y ese parece su gran aval para esta nueva etapa, en el Milan ya sea solo o con otro compañero, pisará mucha área y ahí es donde debe reencontrarse con sensaciones conocidas. Sólo el tiempo nos dirá si estamos a tiempo de ver a Bojan cerca de su límite o no.