Uno o Dos Toques

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El inoportuno talento de Borja Valero

Es casi inevitable no hacer la reflexión después de lo acontecido en estos últimos dos días. El jueves, el Vila-Real certifica su pase a cuartos de final de la Europa League liderados, una vez más, por un clarividente Borja Valero.

Parece fácil, pero no es común encontrar un jugador que elija siempre la opción correcta a la velocidad a la que lo hace el 20 del Submarino Amarillo. Otro gran partido.

Unas pocas horas después, casi mientras se conocía que el Twente será el rival en la siguiente ronda europea, Vicente Del Bosque hacía una nueva convocatoria para un partido internacional… donde no estaba el jugador formado en ‘La Fábrica’.

He leído en distintas redes sociales (no lo neguemos, la mejor manera de medir lo que opina la gente en temas triviales) voces que pedían la presencia de Valeron en la selección, usando erróneamente, la comparación con Javi Martínez.

El primer error es que el jugador del Athletic y Borja son jugadores de corte y de posición diferente en el campo. Y después, sólo tenemos que mirar qué jugadores están, para Del Bosque, por delante suyo: Xavi, Iniesta, Silva, Mata… y porque Cesc no está disponible. Sin entrar a valorar en quién está por delante o no por lo que pueda aportar a este equipo es innegable que hay superpoblación de centrocampistas de toque, visión y llegada.

Sin embargo, con la salida de Senna del equipo, tiene sentido la presencia de Martínez, para compartir puesto con Busquets y Alonso. Sin hablar de la baja de Puyol que desplazaría a Ramos al centro por lo que también se justifica la presencia de Iraola. Y esto sin hablar del problema del lateral izquierdo que ya abordaremos otro día.

Así que esta será la ‘maldición’ de Borja Valero, que camino de los treinta años ve como el haber coincidido con la generación más brillante de nuestro fútbol le quitará peso histórico en la selección.

Cinco razones para entender el Barça 3 - United 1

Anoche se disputó la final de la Champions entre dos equipos tan poderosos como equilibrada se presentaba la pelea por llevarse el título. El partido tuvo al Barça como claro dominador casi desde el minuto diez, pero para llegar a este punto, me veo en la obligación de recoger cinco motivos que expliquen esa victoria aplastante:

El planteamiento de Ferguson: Se había hablado mucho sobre cómo iba a frenar el United al Barça y visto el once y el arranque del partido, parece el escocés se centró más en ‘dañar’ al Barça atacándole. Decisión de agradecer como espectador pero cuestionable a nivel profesional después de ver cómo han acabado los que trataron de llevar la iniciativa al Barça este año.

Hundimiento en el centro del campo: Fletcher era uno de los más mentados en la previa para acompañar a Park y Carrick y no lo hizo de inicio. El centro del campo del United, a partir del minuto 10, no fue impedimento para que Xavi, Iniesta y Busquets aparecieran para distribuir el juego con acierto y velocidad. Cuando Messi aparecía para crear la superioridad en la zona de tres cuartos, el peligro fue más que evidente. Ferdinand y Vidic se las veían con jugadas a cara o cruz que sacaron en la medida de lo posible. Indicativo el segundo gol. Messi recibe entre líneas solo, avanza unos metros sin oposición y chuta desde fuera del área sin presión alguna.

Delantera MVP: Así se conoce al tridente de gala culé y menudo partido que hizo. Messi ya hemos comentado que eligiendo con acierto cuando aparecer como cuarto centrocampista para crear superioridades y espacios para arrancar con el balón controlado, Villa abriendo bien el campo y desfondándose a tirar desmarques de ruptura que fijaban al flanco diestro de la zaga del United y Pedro haciendo lo propio, pero aprovechando muy bien las espaldas de Evra. Un gol de cada uno de ellos tras asistencia de cada uno de los centrocampistas. Perfecto.

'Chicharito' de problema a solución: La presencia del mexicano iba a suponer una preocupación por su fantástica lectura de la espalda de los centrales pero fue anulado perfectamente cayendo en fuera de juego en varias ocasiones. Si el internacional azteca no sumaba atacando, no iba a ser un problema ni a la hora de que el Barça construyera desde la defensa ni mucho menos ayudando en el centro del campo. Casi que el United jugó con uno menos.

El Barça ganó la batalla de las bandas: Valencia no creó peligro y fue más citado por sus faltas que por sus incursiones. Park se vio superado por un colosal Abidal mientras que Giggs, con una situación sobre el campo que todavía no acierto a entender, no fue preocupación para Alves, que también se hinchó a subir su banda. Sin desconectar a los mediocentros y sin tapar el juego por la banda de los culés, el United estaba a merced y a la espera de una ejecución rápida e indolora.

Bonus track:

  • Las parejas de centrales estuvieron soberbias (Piqué - Mascherano & Ferdinand -Vidic)
  • El Barça tiró desde fuera del área más que nunca en esta temporada
  • Partido tremendo de Wayne Rooney como segundo punta

Cinco razones para entender el @ACMilan 2 - @FCBarcelona 3

Anoche tuve la suerte de poder ver con tranquilidad (el horario de la Champions, ya he twitteado alguna vez, que no es para padres de familia) el partido entre el Milan y el Barça que resultó ser, de largo, el partido más entretenido de los que he visto esta temporada en la máxima competición europea y que encima regaló un buen puñado de goles de todos los colores.

Creo que el principal motivó de este divertimento fue que ambos equipos tuvieron muchos errores técnicos, pases mal dados, que provocaron que el partido fuera un ida y vuelta durante algo más de una hora.

Pero más allá de la ocasiona falta de acierto que viene de la mano de los altos ritmos de juego, el encuentro no sé si decir que se decidió por ello, pero sí que dejó claves en forma de nombres propios y de proposiciones por parte de los entrenadores que he querido compilar en esta entrada.

Mismo objetivo y misma valentía: Desde el empate en el Camp Nou, este partido se marcó en el calendario como ‘clave’ para la lucha por la primera plaza. Lejos de especular, los dos equipos salieron a por el partido desde el primer minuto. El Barça con un 3-4-3 con rombo en el centro del campo y su intención de mantener la posesión y atacar de siempre pero el Milan con dos delantero y un mediapunta y con ganas de buscar las cosquillas al Barça. No fue el equipo reservado de la ida ni pensó en aguantar para buscar un arreón al final. Quería la victoria y la buscó desde el inicio sin importar dejar espacios.

Xavi y Cesc: El de Terrasa jugó un partido sensacional. A pesar de que la idea inicial era jugar por delante de Busquets y Keita, entendió rápidamente que tenía que bajar al inicio de la jugada para crear superioridad en esa fase del juego y restar eficacia a la presión milanesa. Pero no descuidó sus funciones como canalizador del ataque, aunque en esta ocasión con Villa abierto, Messi también muy escorado en la derecha y Cesc en un papel de falso nueve, tuvo espacio como para protagonizar varias llegadas con mucho peligro, como último pasador o incluso finalizador.

El caso de Cesc merece una entrada a parte. Parece que su llegada y su conexión con Messi justificaban su presencia cerca del área, pero es contradictorio quitarle a un llegador el espacio para sorprender con su aparición. Así, Cesc, en ocasiones, es un jugador muy muy bueno, pero sin llegada. Anclado en la posición de enganche pero que debe correr diez metros hacia atrás para ganar cinco en llegada. Conclusión: depende de todo el movimiento que haya por delante de él para que su llegada sea acertada.

Ibrahimovic y Boateng: El sueco era objetivo de seguimiento por motivos meramente psicológicos. Todo lo que se había hablado de él en la previa invitaba a ello y Zlatan aceptó el reto y respondió con creces. Recibiendo al pie, al espacio, ejerciendo de rematador o de asistente… se ofreció para hacer cualquier trabajo de ataque y obtuvo la recompensa del gol aunque no valiera para ganar.

Boateng está siendo usado como mediapunta pero en esta ocasión alternó mucho su posición con Robinho para crear preocupaciones a los marcadores azulgranas: siempre era Boateng + compañero vs. Abidal o Puyol. Durante la primera hora de partido hizo mucho daño. Un simple balón al espacio bastaba medir la eficacia de la defensa culé. Y el ghanés no falló, moviéndose cómodamente entre la segunda línea (de donde cazó el balón con el que consiguió su tanto) y el trabajo de atacante puro.

Defensa de tres culé: Está siendo lo más atractivo del Barça a nivel táctico este año y fue un puntazo verlo en un partido tan importante. Además fue una defensa de tres curiosa con un mediocentro reconvertido y dos laterales que hace años que ejercen de centrales a los costados. La clave, la pieza que sostiene toda la zaga fue la ayuda de Busquets y el comentado trabajo de Xavi. Vaya, la defensa de tres es sólo un apoyo en la salida cuando el Barcelona construye y se torna en cuatro cuando Busquets se mete como central. Parece que Allegri, a los pocos minutos, lo vio y con balones cruzados conseguía hacer daño mientras el equipo de Guardiola se rearmaba. Muchos hablan de si este sistema se verá en el Bernabéu y cabe recordar que, si no hay contratiempos, Alves aparecerá en ese once y a no ser de que vuelva a jugar de extremo como hace un par de temporadas o que se le de toda la banda como en otros partidos, la defensa debería ser de cuatro.

Fondo físico del Milan: El Milan plantó mucha cara al Barça, le puso en apuros y le llegó a empatar en dos veces el resultado. Pero no estaba preparado para noventa minutos de una exigencia poco habitual en Italia (quizás una de las explicaciones de la caída del Calcio) y pasada la hora de juego ni los cambios dieron frescura al juego del Milan cansado de presionar y de correr sin balón para tapar a un Barça que aparecía por todos lados y que recuperaba con velocidad la pelota. Ese fue el factor que decantó el partido. Un Milan que le hubiera aguantado el ritmo al Barça hubiera tenido más oportunidades de empatar.

Con esto dejo un punto de partido para el debate sobre si este Barça, mucho más humano que la versión casi perfecta que tanto gusta, logró sacar adelante sin sufrir al final un partido clave en su recta final antes del descanso invernal. 

Albelda y Romeu. Pasado y ¿futuro?

Hoy el Valencia visitaba Stamford Bridge para jugarse el pase a octavos de la Champions. No ha podido ser, pero dentro de todos los detalles que un partido de esta altura ha dejado (Drogba), me he quedado con el encuentro generacional que se ha producido en el centro del campo del campo londinense.

Albelda aparecía en otro partido crucial en la historia reciente del Valencia como capitán mientras que en el Chelsea era Romeu el que lucía el seis y que todavía no habrá disputado veinte partidos oficiales con su nuevo club en el máximo nivel le ha ganado ese duelo inidividual imaginario. Ambos de un corte parecido, aunque quizás el catalán con mejor toque de balón mientras que el valenciano le gana aún en lectura táctica.

Pero hoy Albelda se han mostrado sobrepasado en algunas jugadas y ‘blando’ (algo que parece increíble) en otras, no siendo el de otras épocas, ese perro de presa que aparecía en todas partes de la zona ancha para ‘ensuciar’ la creación del rival. Hoy el Chelsea, también por la apuesta de contraataque que le ha propicidado el gol tempranero, ha vivido cómodo en el centro del campo y ni que decir las veces qeu Drog’s bajaba a pivotar balones.

Por su parte, Romeu, mejor escudado con Meireles y Ramires, ha ido creciendo con cada minuto hasta que Vilas Boas le ha relevado por Mikel, el nigeriano que iba para referente en la posición y que ve como ‘el nuevo’ parece que le ha adelantado por la derecha en el once ‘blue’. Rápido en el cruce, fino en el primer pase y presente en todas partes gracias a un sistema que le ayuda.

Y uno, al que la cabeza no le para de dar vueltas, se le ha ocurrido pensar en estos jugadores de cara a la selección. Albelda fue una pieza clave durante la pasada década. Aragonés le incluyó dentro de su ‘pasillo de seguridad’ porque un jugador de un corte puramente defensivo debía equilibrar y liberar el talento que había por delante, pero su salida del equipo tras el episodio Koeman, dio entrada a Senna, un perfil nuevo, algo menos defensivo y más como un iniciador al que se asemeja más al de Romeu, quien con veinte años quema etapas con las inferiores españolas a buen ritmo, tendrá que esperar su turno, detrás de Alonso, Busquets y Martínez… pero que seguro que llegaremos a ver como internacional absoluto a poco que no se tuerza su buena trayectoria.

Ahora queda saber si el Chelsea, dentro de dos temporadas, dejará que vuelva a Barcelona por ocho millones. Es un jugador al que Vilas Boas seguía y por ello, presupongo que tendrá más minutos fundamentales para su crecimiento y su asentamiento en la máxima exigencia, por lo que espero que en un par de años sea mucho más de lo que apunta ahora.

Detrás del talento y de tres Balones de Oro

Ayer Leo Messi recibía el Balón de Oro 2011. Su tercero. Consecutivo. Hay que listarlo así porque da cierto vértigo cuando hablamos de un jugador que, como poco, le quedan seis temporadas de este máximo nivel a poco que le respeten las lesiones.

Y es que Messi tiene casi todo lo que se le puede pedir a un jugador determinante, tanto las condiciones tangibles como las intangibles y, como una vez le leí a Ramón J. Flores, (al tweet de ‘pasasela a Will’) sus compañeros saben que no se esconde cuando vienen mal dadas en los partidos importantes.

Pero en un porcentaje más alto del que muchos se creen existe una serie de factores que han ayudado a la explosión de todo lo bueno que tiene Messi en sus botas. Me gustaría remarcar tres puntos ajenos a él y sus condiciones de manera directa pero que son claves, fundamentales en que Messi sea lo que es hoy en día en el campo.

Dinámica positiva: Messi llega al primer equipo para disputar minutos en la 2004/2005 cuando el Barça de Rijkaard está casi en su mejor momento. Vive el mejor momento de Ronaldinho, la máxima dedicación de Deco y la tranquilidad de Eto’o en el ataque. Crece en el día a día sin exigencia y sin presión por tener que justificar su presencia entre tanta estrella. La temporada siguiente es dura por las lesiones y en la 2006/2007 es lo único positivo por juego, goles y protagonismo en esa recta final que marca el fin de Rijkaard, Ronaldinho y Deco en Can Barça.

Si sus dos primeras temporadas no hubieran sido de bonanza tanto de juegos como de títulos, quien no dice que el argentino podría haber seguido, sin ir más lejos, el camino de Gio Dos Santos.

Guardiola: En estos días se hablaba de si era el técnico o el jugador era quien mandaba en el equipo. Yo no lo sé, pero desde que llegó, Pep mima mucho a Leo para que este sólo se preocupe por jugar y descansar. Pero más allá de lo que se ve, el entrenador catalán ha trabajado mucho otros aspectos relacionados directamente con el juego, como su posición sobre el campo, algunos aspectos técnicos a pulir como su disparo o hacerle parte de un sistema. Pero también puntos como el psicológico o incluso el alimenticio que han ayudado a que las lesiones sean cosa del pasado.

Casi nadie, el verano de 2008 esperaba que Messi fuera lo que es hoy y Guardiola es parte importante.

Una fantástica generación: es la clave en todos los grandes equipos y seguramente lo más complicado de conseguir a primer nivel. Juntar en su mejor momento o en el punto ascendente de su carrera a tantos buenos jugadores ‘facilita’ mucho la labor. La madurez de Xavi, la regularidad de Iniesta, el acoplamiento inmediato de Piqué, la segunda juventud de Puyol, las irrupciones de Pedro o Busquets, la función determinante de Alves… una serie de ‘casualidades provocadas’ que hacen que Messi sea más Messi y de manera simbiotica, el argentino les haga brillar más.

Pero lo mejor es que parace, de cara al público, que después de todo lo conseguido pesa más su juventud que la complacencia que deberían dar todos los récords que han ido cayendo en estos años. ¿Cuál será el techo de Leo?